Scroll to top

Lunes 30 de octubre


No comments

Ustedes tienen que nacer otra vez.

(Juan 3:7)

Antes de recibir el espíritu santo, los cristianos ungidos querían vivir en la Tierra. Deseaban que llegara el día en que Jehová limpiará el planeta y acabará con la maldad. Seguramente se imaginaban recibiendo a sus seres queridos en la resurrección. Ya estaban pensando en cómo sería su casa y saboreando la fruta que producirían en su huerto (Is. 65:21-23). ¿Por qué cambió su forma de ver las cosas? No es que dejara de entusiasmarles la idea de vivir en la Tierra o que se sintieran deprimidos o que estuvieran sufriendo mucho. Tampoco es que de repente les pareciera aburrido vivir para siempre en el Paraíso ni que sintieran curiosidad por saber cómo se vive en el cielo. Más bien, su forma de pensar cambia porque Jehová les da su espíritu santo. Cuando les extiende la invitación para ir al cielo, reciben una nueva esperanza y ven las cosas de manera diferente. w16.01 3:11, 13

Related posts

Post a Comment