Scroll to top

Jueves 22 de Marzo


No comments

Nosotros andamos, no en conformidad con la carne, sino en conformidad con el espíritu

Romanos. 8:4

Quizás nos preguntemos: “¿Por qué tuvo que advertir Pablo seriamente a los ungidos sobre el peligro de vivir ‘en conformidad con la carne’? ¿Podrían hoy enfrentar un peligro similar los cristianos, a quienes Dios acepta como amigos y considera justos?”. Lamentablemente, cualquier cristiano podría empezar a andar según las inclinaciones de la carne pecaminosa. Por ejemplo, Pablo escribió que algunos hermanos de Roma eran esclavos “de su propio vientre”, una expresión que podía referirse tanto a sus deseos sexuales como a su deseo de comer o beber y a otros parecidos. Había quienes seducían los corazones de los ingenuos (Rom. 16:17, 18; Filip. 3:18, 19; Jud. 4, 8, 12). Y un hermano de Corinto vivió por un tiempo con la esposa de su padre (1 Cor. 5:1). Es comprensible que Dios advirtiera a los cristianos mediante Pablo que no tuvieran “la mente puesta en la carne” (Rom. 8:5, 6). Esta advertencia sigue siendo válida hoy. w16.12 2:5, 8, 9

Related posts

Post a Comment