Scroll to top

Domingo 25 de Febrero


No comments

Ellos han obrado ruinosamente por su propia cuenta; no son hijos de él; el defecto es de ellos mismos

Deutoronomio. 32:5

Como Adán ya no era perfecto, no podía reflejar las cualidades de Dios a la perfección. No solo arruinó su maravilloso futuro, sino que transmitió a sus hijos la imperfección, el pecado y la muerte (Rom. 5:12). Privó a su descendencia de la perspectiva de vivir para siempre. Adán y Eva ya no podían tener hijos perfectos, y tampoco ninguno de sus descendientes. Después de alejar de Dios a la primera pareja humana, Satanás ha seguido engañando a la humanidad hasta el día de hoy (Juan 8:44). A pesar de la rebelión de Adán y Eva, el amor de Dios por la humanidad no se apagó. Él quiere que seamos sus amigos; no desea que nadie muera (2 Ped. 3:9). Por eso, sin renunciar a sus justas normas, tomó medidas de inmediato para que la humanidad pudiera recuperar su amistad (Juan 3:16). w17.02 1:12-14

Related posts

Post a Comment