Scroll to top

Domingo 17 de Diciembre


No comments

Mediante poner de manifiesto la verdad, nos recomendamos a toda conciencia humana a vista de Dios

2 Cor. 4:2

Una conciencia educada no solo evita que hagamos cosas malas; también nos impulsa a hacer cosas buenas, como aprovechar toda oportunidad para predicar de casa en casa o en otras ocasiones. Así es como funcionaba la conciencia de Pablo. Él dijo: “Necesidad me está impuesta. Realmente, ¡ay de mí si no declarara las buenas nuevas!” (1 Cor. 9:16). Si seguimos el ejemplo de Pablo y hacemos todo lo posible en la predicación, nuestra conciencia nos dirá: “¡Bien hecho!”. Además, tendremos más oportunidades de despertar la conciencia de las personas a las que hablamos. Sin duda, nuestra conciencia puede sernos de gran ayuda, pero debemos educarla. Estudiemos con empeño la Palabra de Dios, meditemos en ella y pongamos en práctica sus consejos. Una conciencia confiable es una de las herramientas más valiosas que puede tener el cristiano. w15 15/9 2:16, 18

Related posts

Post a Comment